Orlando Jorge Mera y un Gobierno verdaderamente honesto.

 

Por Richard Pérez
ASEGURATE!!!

Desde la campaña del 2016, escuchamos al hoy Presidente Luis Abinader, lanzar un grito de guerra en contra de la corrupción en la RD. Lo repitió en medio de la campaña del 2019-2020. Por la cultura imperante, muchos pensábamos que solo eran palabras para encantar los oídos de una masa votante que anhelan hasta la saciedad, un modelo de transparencia y seriedad en el ejercicio público. Pero el Presidente nos sorprendió.

Todavía en su discurso de transparencia en la toma de posesión, los incrédulos opinaban acorde con el historial desde el origen de la República, y aun más allá, la llegada de los españoles. Saqueo y corrupción como parte del diario vivir dominicano. Son palabras, solo son palabras, se decía.

Desde el primer día de gobierno, hemos visto un Presidente enérgico e intolerante, en cuanto al cuidado de los recursos del Estado. Decenas de ex funcionarios, allegados, y funcionarios actuales, han caído en manos del Ministerio Público, para que explíquen ante la justicia las acusaciones que se le imputan, otros retirados de sus funciones.

La transparencia, honestidad y fiereza para salvaguardar los dineros del Estado, han permeado a todas las estructuras del funcionamiento gubernamental. Vemos una orquesta afianada tocado la misma partitura anticorrupción, con melodías de diafanidad, límpidez, integridad y honradez, fundamentadas en la nueva política.

La muerte trágica de uno de los funcionarios más serios de este y todos los gobiernos, que ha tenido la RD, es la principal evidencia que se ha iniciado un cambio radical en la cultura del ejercicio público en nuestro Pais. Un Ministro que rompió con el tráfico de influencias ejercidas desde la cercanía y la intimidad de quienes se hacen llamar sus amigos. El caso Orlando como funcionario combativo de la deshonestidad, se ha hecho sonoro por su lamentable y sorpresivo deceso, pero esta condición está impregna en todo un gobierno y en cada uno de los representantes de las instituciones que lo integran.

A veces solo falta un hombre que se llene de valor y que venga de una cuna de valores, para iniciar los cambios y transformaciones que necesita una sociedad para avanzar con dignidad. Más aún, si este hombre se convierte en Presidente y es acompañado por aves del mismo plumaje.

Orlando nunca te conocí, nunca debiste morir de esa manera. Pero te aseguro que esta sociedad te recordará hasta la eternidad, porque has dejado uno de los mejores legados, que deberá ser ejemplo en el nuevo ejercicio de la función pública, ser honesto.

Ha iniciado la transformación ética de la República Dominicana. Por fin.