Permanencia prolongado o con poder vitalicio en los puestos podría ser parte del mal que atraviesa la PN

 

Por Luis Ozuna

SANTO DOMINGO, R.D.- La poca actividad de cambios en los puestos de mandos por parte de la Policía Nacional, a lo largo y ancho del país, podría ser uno de los principales males que afectan con actuaciones dañadas a la sociedad dominicana y principalmente a la misma institución.

Puestos vitalicios dentro de la institución es lo que mantiene amañados a los agentes policiales se servicio en las calles, quienes en lo que va de tiempo de ocupación de los comandantes, esto crean un anillo de poder llamado enllavismo, que impera desde hace varios años en la institución del orden, lo que limita que sus miembros actúen apegados a los lineamientos y ética, establecidos en la Constitución de la República Dominicana y en sus propios reglamentos vigentes.

En muchas Direcciones Regionales de la institución y comandancias policiales permanecen ocupando esas plazas, personalidades que ya han alcanzado el tiempo reglamentario de permanencia en los puestos.

¿Que ha pasado con la transformación policial y su reforma?

Está en el escritorio de los altos mandos, el proyecto de reforma policial, dirigido por muchas personas, que no tienen el mínimo conocimiento en asuntos policiales y mucho menos la capacidad estratégica de implementar planes de prevención.

Es un deber del presidente de la República Dominicana, del Ministro de Interior y Policía, del Ministro de Defensa y del mismo Director Policía, velar porque una seguridad ciudadana se pueda reflejar en nuestra Republica Dominicana, cosa esta que últimamente se ha mantenido bajo sombras y cada día mostrando menos esperanza de resplandecer.

Sumar los casos lamentables que involucran agentes de la institución, es más que suficiente para que se tomen las medidas correspondientes, que garanticen una seguridad ciudadana.