Soberanía dominicana 

 

“La no intervención, la autodeterminación como expresión de la libre voluntad de los pueblos, excluye beligerancias inconsistentes y reñidas con el total respeto que mantenemos a la soberanía de las naciones.” Arturo Illia

 

La Embajada norteamericana en el país, notificó una alerta a sus nacionales, específicamente a los afroamericanos. Por el reforzamiento de las políticas migratorias del gobierno para controlar la migración de nacionales haitianos que se ha constituido en una amenaza producto de la situación con las mal llamadas pandillas que son realmente guerrillas que han asumido el control de la vecina nación.

 

Esto no es más que burdo chantaje, la Republica Dominicana ha sido el país que ha cargado con la ayuda humanitaria del pueblo haitiano ante la indolencia de la comunidad internacional e incluso, la actitud irresponsable como evidenció la carta de hace varios meses atrás del Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro; en la cual, planteo que de la negativa de la comunidad internacional de costear con aportes económicos el desastre haitiano, habría que dejar que los ciudadanos haitianos siguieran desplazándose en los distintos puntos migratorios que pudieran. Es decir, Republica Dominicana tendría que seguir cargando con el problema.

 

Lo penoso, de la comunicación de alerta de la Embajada de USA en el país, es que parecería ser que olvidaron la actitud de las autoridades del Estado de Texas con los emigrantes haitianos en la frontera de dicho Estado de la unión, como si fueran un western de John Wayne; las autoridades norteamericanas a caballo y sogas a la mano, persiguieron a los haitianos por toda la frontera amarrándolos como si fueran cabezas de buey. Creo que la alerta debería emitirla la Embajada haitiana en Estados Unidos de Norteamérica. Sin embargo, el cuerpo diplomático haitiano tiene su misión muy clara, manchar la imagen dominicana ante el mundo, para vender su retrato de víctima de nuestros supuestos desmanes.

 

La Cancillería en su comunicado de fecha 20 de noviembre del año en curso, además de dar una respuesta contundente a la alerta emitida por la Embajada norteamericana en RD, expone lo siguiente, cito:” A título de contraste, la misma administración Biden ha deportado a Haití, entre febrero de 2021 y febrero 2022, más de 20,000 migrantes haitianos.”

 

Por demás, desde el controversial caso de Rodney King en la ciudad de Los Ángeles, California y desde la época de la segregación racial en los Estados del sur de Estados Unidos y las controversiales protestas del movimiento “Black Lives Matter”, no creo que los ciudadanos estadunidenses que sean afroamericanos tengan temor de venir al país, más bien de vivir en el suyo.

 

No es más que un vil chantaje, alegar racismo y xenofobia desde el instante que el Estado dominicano hace uso de las prerrogativas que le atribuye la Constitución y el cuerpo de leyes del país, para el reforzamiento de su política migratoria para salvaguardar la seguridad nacional y evitar que el caos armado que tiene sumido al vecino país en el terror y la miseria, pueda pasar al territorio dominicano.

 

Para muestra un botón, la línea comunicacional del pelafustán de Claude Joseph que debería estar respondiendo ante un tribunal los supuestos nexos que tuvo en el magnicidio del malogrado presidente haitiano, Jovenel Moïse; es atizar el odio entre las dos naciones para continuar pululando en el poder político del vecino país.

 

Irónicamente, la ex primera dama de Haití y exesposa de Duvalier (Baby Doc), se ha pronunciado respecto a los derechos humanos, sería bueno saber si su difunto suegro Papa Doc y el fallecido Baby Doc, alguna vez respetaron los derechos del pueblo que sometieron a los peores abusos durante su ignominioso régimen, que inició el 22 de octubre de 1957 hasta el 7 de febrero de 1986. ¿Habrá tenido a la sazón de ser primera dama esas preocupaciones humanitarias por su pueblo o pensaba que los Tonton Macoute eran una organización humanitaria?

 

Estos dos interlocutores autoproclamados del pueblo haitiano, son el colmo del cinismo.

 

En el día de ayer, Canadá sancionó al Ex presidente haitiano, Michel Martelly y a los señores Laurent Lamothe y Jean Henry Ceant, ambos ocuparon el cargo de primer ministro, el primero en el mandato de Martelly y el segundo en el gobierno de Jovenel Moïse; los tres han sido objeto de esta sanción por su rol en el financiamiento de las bandas armadas que han sembrado el terror en el pueblo haitiano.

 

De ser ciertas las acusaciones de Canadá, esto explicaría, la razón de que las armas que han adquirido las guerrillas haitianas en la Florida específicamente, han llegado sin problemas a Haití. Habría de aprovechar su condición de Ex presidente y ex funcionario de alto nivel para burlar cualquier control, aunque, a decir verdad, no creo que haya ningún tipo de inspección en Haití.

 

Incluso tres haitianos radicados en Florida, enfrentan actualmente cargos federales por contrabando de armas para la pandilla 400 Mawozo, Eliande Tunis, Jocelyn Dor y Walder St. Louis, estos tres divinos niños de Atocha son parte de los que denuncian los supuestos maltratos a los que son sometidos sus “hermanos”, por los dominicanos, mientras suplen de armamento a la delincuencia que aterroriza su Patria.

 

La realidad es que Haití es un Estado fallido, con el cual, la Republica Dominicana no puede cargar ni permitir que su caos entre a su territorio nacional. El gobierno debe reforzar aún más los controles migratorios y de seguridad en la frontera, las deportaciones de los ilegales deben continuar y aumentar.

 

No hay solución a la crisis haitiana en República Dominicana, el Estado dominicano está obligado a garantizar la soberanía a cualquier costo, sin perder tiempo en burdos chantajes de potencias extranjeras que se niegan a interceder por el pueblo haitiano y han jugado a que asuma la responsabilidad de ese desastre que inicio con los infortunios de la Europa colonizadora.

 

Ningún país tiene la potestad de intervenir en las políticas de Estado que asume el Poder Ejecutivo, es un absurdo vender la idea de que se han vulnerado derechos al cumplir con las leyes migratorias.

 

Haití en democracia ha sido un fracaso, cuando uno ve que solo 2 presidentes constitucionales han podido concluir su mandato de gobierno, el difunto René Préval y Michel Martelly, los demás han sido derrocados y en el último caso, asesinado. Una isla dividida en dos países con diferentes destinos, el problema haitiano solo es responsabilidad de la comunidad internacional, en gran parte de Francia que en su época colonizadora dio partida de inicio a ese desastre.

 

La solución a la crisis haitiana debe salir de la comunidad internacional, que debe abandonar su actitud irresponsable de apostar a que la Republica Dominicana continue cargando con el problema.

 

Creo prudente concluir con la siguiente frase: “Todos los países, sean grandes o pequeños, fuertes o débiles, deben gozar de igualdad de derechos en las relaciones internacionales. Su soberanía y su integridad territorial deben ser respetadas, nunca violadas.” Zhou Enlai

 

Por; Jesús M. Guerrero